DÍA 1: Amar a Honduras
es… Entender que la esperanza no se construye con discursos, sino con acciones.
El país no cambiará cuando los corruptos se cansen, sino cuando los honestos se
organicen.
No basta con indignarse desde la comodidad del
silencio. Amar a Honduras significa levantarse cada día con el propósito de
hacer lo correcto, aunque nadie aplauda. Significa respetar las leyes, cuidar
lo que es de todos y creer que la honestidad no es ingenuidad, sino valentía.
Los honestos somos mayoría; solo necesitamos reconocernos, unirnos y actuar con
el corazón puesto en la patria. Porque el verdadero cambio comienza cuando
dejamos de esperar milagros y empezamos a ser parte de ellos.